26.6.13

«¿Tú te has enamorado alguna vez?»

Nunca habrás sido besado hasta que no te hayan besado el alma.
Líate con quien quieras.
Prueba los labios que te de la gana.
Véndete por un poco de amor de pega en cualquier cama.

Pero nunca te consideres besado si no te han besado el alma.
Si no han llenado de saliva tus miedos.
Si no han desinfectado con calma tus yagas.
Sé comprada con un poco de amor del bueno en la cama.

Y ríete de quienes pregonan su amor y no ser el mismo alma.
Apiádate de quienes hacen su oferta, y no hallan la demanda.

Pero nunca habrás sido besado hasta que no te hayan besado el alma.
Hasta que no te hayas preguntado quién eres.
Qué eres.
Qué haces por amar.
Y ser amado.
Véndete. Pero véndete bien.
No seas un sonajero de un todo a cien.
Si has de ser comprada, que te compren bien.

Y ríete de quienes dicen que el amor es una mierda.
Y apiádate de quienes dicen que el amor es una mierda.
Porque a ellos no les han besado el alma.
O se vendieron mal.
O les compraron mal.
Y confundieron el final de algo
con el final del amor.

El amor no muere. Cambia.

Y ríete del amor.
Y apiádate del amor.
Porque el amor se ha reído de ti.
Porque el amor se ha apiadado de ti.
Porque el amor te ha premiado a ti.
Porque el amor... ay, el amor.

El amor te ha besado el alma.

18.6.13

Hogar.

I would be tired. So tired after an exam. It would be a long, long day and I would get home looking down. I would just throw my bag in the floor and then just lie on the sofa while I see nothing but the white ceiling over my head. I would open my eyes back in life after an hour of a very needed siesta with your kiss in my forehead and your bright smile in front of my poor and fuzzy vision until it became sharp. And then my lips would fall in yours as my heart does every morning since I met you. And I would smile. 

The sun would be looking for our skin searching all around the room, just as we would do right there. In the sofa. While TV just shuts up. While the world just keeps moving as if there is something more important than we two. While people keep arguing about nothing relevant. While people keep driving down the road. While sounds keep pushing the windows.

And we would be nothing special but everything we could be. While the TV just watchs us. Then we would just take some ramen and sit in front of the computer to see a movie. Any movie. While the world just keeps moving as if there is something more important than we two. And we would tell each other how our day was and how awful our tasks are while people keep arguing about nothing relevant. And you would just do the washing while people keep driving down the road. And we would be the voices that keep pushing the windows, the walls, the sofa, the TV, the carpet, the kitchen, the bathroom, the bed of our home.

5.6.13

Ánimo.

Contra viento y marea, mi vendaval,
capea con ánimo el temporal.
Vendrá la calma, reirá el mar,
será el sol quien te vea volar.
Contra viento y marea, mi vendaval,
ríe, ríe y olvídate de la sal.

3.5.13

Té de S-)oledad.

Te aconsejo vivirlo de l e j o s
y dar cuanto te den.

Te aconsejo pies de plomo,
ojos secos, hoguera y té.

Te aconsejo lomo de gato,
arena en el alma, lisa piel.

Te desaconsejo ojos azules
y estrellas de mar.

Te desaconsejo amar con locura,
meterte al agua y vivir en la sal.

16.4.13

Se ha roto.

La oscuridad se había tragado el cielo y la tierra y su estómago apenas había emitido un leve ruido sordo y un cambio en la atmósfera. Un cambio que la instó a correr con todas sus fuerzas hasta un risco. Un risco que podría haberle supuesto la propia muerte pero que, cosas de la vida, conocía con la palma de sus pies. Podría el color negro haber gritado a medio palmo de su blanco corazón. Podría habérsela comido. Haber rumiado su alma y haberla convertido en el propio polvo de una tormenta de odio, y en aquella inmensidad incierta nadie habría advertido el cese de unos latidos que cabalgaban a horcajadas con las hebras de su pelo.

Un chasquido de luz.

Otro.

Unos cuantos más a lo lejos.

Y su corazón estallando con cada uno de ellos. Suspiró. Abrió mucho los ojos. Se dejó caer de rodillas ante un abismo ansioso por mecerla en sus débiles brazos y sus complicadas críticas a aquella piel suave y blanquecina, como de invierno solitario y vacío. Las piedras se clavaron en sus rodillas como pequeñas agujas impacientes por hacerla sentir algo que no fuese el desasosiego de la madurez, el peso de la responsabilidad y el angustioso lazo que apretaba su niñez.

—Se ha roto. Se ha roto la magia.

1.4.13

Ying, yang.

Para mí, la felicidad es el simple hecho de vivir

La felicidad, como la vida, entraña tanto cosas buenas como cosas malas. Sin cuesta arriba, no hay cuesta abajo, ¿no? Sin cosas peores, no hay cosas mejores; sin cosas tristes, no hay cosas alegres. Ying, yang

¿Cómo podríamos, sin cosas que nos gustaran menos, apreciar lo bello? ¿Cómo podríamos dar valor a la alegría si no hubiese un estado opuesto que nos recordara lo bien que nos hace sentir? Viviríamos en un estado neutro, carente de emoción, anodino.

He aprendido a apreciar la tierra y las plantas secas, el cierzo y mi propia ciudad cuando de buenas a primeras no me conmovieron (o tal vez no supe verlos) así como he aprendido a apreciar que los momentos más malos pueden ser parte de la mejor etapa de mi vida tanto como aquellos que, simplemente, son parte de la vida en sí misma. Porque sí, las idas y venidas, la falta y la abundancia, amar y amar menos, asustarse y estar seguro, respirar y no hacerlo, son también parte del vivir.

Si nos vienen tiempos difíciles (aunque no queramos), nos tocará recomponerlo como ese puzle de mil piezas (que tampoco pedimos) en Navidad. Esa frase que dicen nuestros padres los domingos por la mañana: «¡Quien vale para salir hasta tarde, vale para levantarse temprano a trabajar!» esconde a su vez que quien pide alegría, pide por consiguiente también una pequeña dosis de pena. Porque es necesaria y no es mala. Como no es malo sentirse triste, aturdido, enfadado o distraído. Porque, sencillamente, peor es no sentir, ser indiferente, pasar de todo, sudar de todo, que te importe una mierda todo. Porque todos somos parte de todo e ignorar al mundo es negarse a sentir el mundo, es negarse a sentirse a uno mismo. Y es una pena, porque convivimos con nosotros mismos para toda la vida (que también, incluso aquí, entraña la muerte).

15.3.13

...tal vez no bajaran la guardia durante demasiado tiempo.

«Era temprano. Al sol le costaba despuntar sus primeros rayos de sol en un horizonte incierto. Y eso era lo que preocupaba a Donovan Schat mientras gobernaba el barco a la par que gobernaba su vieja pipa. Había visto tantos horizontes y había pensado tanto mientras trataba de alcanzarlos como una quimera… Y es que en realidad eso eran los horizontes, ¿no? Quimeras. Ilusiones. Metas inalcanzables que huían de nuestros pasos. Tal vez ese era el encanto de los horizontes y también el de las metas: seguir navegando y no parar jamás. Vivir aspirando al máximo. Vivir.»