Mostrando entradas con la etiqueta reír. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reír. Mostrar todas las entradas

8.4.12

Music Player ► ▌▌ █▌

++++++. Perfecto. Ese es el volumen que necesitas. El que hace que tu única preocupación sea la historia que cuenta esa canción, y no la tuya. El que hace que el exterior enmudezca, y con él tu malestar. El que hace que el mundo aligere su peso sobre ti. Porque cuando te sientes solo, roto, débil, cuando sientes que no eres suficiente, cuando sólo tienes ganas de gritar, la música grita contigo. Ella se acondiciona al ritmo de tu corazón y siente como tú sientas. Y puebla tu soledad, y colorea lo que ha quedado en ese triste recuerdo en blanco y negro recién salido de una Polaroid.

Chilla otra vez. Berrea. Siéntete todo lo mal que quieras. Húndete con la guitarra como compañera. Pero luego salta, respira, siente y ríe, que el mundo ya pesa demasiado con sus juegos sobre tus hombros adolescentes.

En definitiva: vive. Porque si cantas con la música, la vida cantará contigo.

19.11.11

Vamos, dame la mano, seamos libres.

Psst, psst. Ven, sígueme, tonta. No tengas miedo, yo estoy contigo. No, no van a pillarnos, ésta vez no. Las últimas dos noches en tu ausencia me he dedicado a informarme de los turnos de cambio de los guardias y de las reuniones de mis hermanas y mi prometida. Ha salido perfecto, los vigilantes acaban de hacer el relevo y doy fe de que las mujeres de la casa están tomando una infusión en el salón. ¡Así que sonríe, pequeña! Vamos, quítate ya la capucha. Oh, estás preciosa, vaya que si lo estás... no tienes ni idea de lo que hace la luna en tu piel, amor. ¿Que qué quería decirte? Ah, sí, es cierto. Me despistas, amapola, me despistas. ¡Ya sé que no te gusta que sea pasteloso! Lo hago porque sé que te molesta, y estás muy graciosa cuando arrugas así la nariz, flor de primavera. ¡Ya paro, ya paro! Vale, también bajaré la voz... pero dudo que el jardinero pueda escucharme ahora, tiene un affaire secreto con la jefa de cocina y se ven todas las noches. ¡Casi como nosotros! Claro que ellos son más rústicos y... ¡sí, sí! ¡El tema! Estás hoy muy agresiva, corazón, ¡me va a salir un cardenal en el brazo a este paso! Bien, te plantearé el asunto: yo te quiero y tú me quieres. ¡Qué digo de querer! ¡Yo te amo! Así que está claro, ¿no? Fuguémonos. ¡Oh, claro que sí! ¡Sabía que aceptarías! Vámonos ahora, amor. No te preocupes por la ropa, he preparado un carruaje sólo para ti y para mí. Ay, amapola... ¿que no te llame qué? ¿Amapola? ¿Amor? ¿Flor de primavera? ¿Corazón? ¿Mi suerte? ¿Mi razón? ¿Mi vida? ¡Auch! No esperaba un pisotón, pequeña. Adoro cómo te ríes... y cómo me besas. Vamos, dame la mano, seamos libres.